jueves, 13 de noviembre de 2008

BUENOS AIRES

Tras 12 horas de vuelo , mas las 4 correspondientes de bus Madrid Zaragoza,aterrizamos en Buenos Aires, el viaje fue mas bien infernal, dios mio....la verdad es q el avión estaba muy bien en todos los servicios, tan solo la estrechez de los asientos fue lo que hizo que lo pasáramos realmente mal, por no contar que estábamos rodeadas de niños llorando toda la noche, criaturas mías......, si era molesto para los mayores cuenta para ellos, de mi coxis no quiero ni hablar...ni tan siquiera recordar, pero bueno se que valdrá la pena.

Todo fue correcto, maletas, entrada, taxi y llegada a la Capital, como la llaman aquí, la verdad es que resulto como me lo esperaba, pero quizás un poco mas decadente, bastante mas, también es cierto que hasta ahora tan solo hemos visto una pequeña parte y todo por encima, pero impresionan sus edificios, tan bonitos y tan descuidados , todo esta mezclado, no hay orden de alturas, de estilos, todo esta muy viejo, si este país tuviera plata y pudieran invertirla seria algo increiblemente bello, aunque supongo que también perdería parte de ese encanto.

La circulación un caos, los mendigos por todos sitios, mucha pobreza, mas de lo que pensaba, poco nivel de vida, la sensación un poco como si viviéramos hace 20 años pero, vamos, la gente es muy amable.

Como sabéis, vinimos sin alojamiento. Pensábamos que tendríamos apartamentos a porrillo pero, como bien sabéis, las cosas siempre son imprevisibles y aquí nos teníais a la Puey y a mí más de cinco horas encerradas en un ciber buscando alojamiento sin encontrar nada después de que nos intentaran engañara en varios sitios y muertas de calor. Al final, la suerte se puso de nuestro lado y encontramos un apartamento estupendo en pleno centro a un buen precio. Así que prueba superada y a partir de ahora y después de haber dormido estupendamente es cuando, realmente, comenzará el viaje.

Bueno, seguiré informando pero que sepáis que estamos encantadas de estar aquí y prometo contaros todo lo que se pueda contar.

Un beso a todos,

Susi.